Red de Teletrabajadores y Prestadores de Teleservicios

Acabo de leer un comentario de Cecilia en el foro de presentaciones que me despierta una inquietud.

Ella dice:

Bienvenidos a todos los que se suman a esta inmensa red, yo por lo pronto sigo esperando una oportunidad para trabajar.

Saludos.

Cecilia


Mi inquietud es: ¿Será cuestión de "esperar una oportunidad"? ¿Las oportunidades vienen y nos abrazan? ¿Cómo funciona?

 

Tomé el mensaje de Cecilia porque es bien literal, sin embargo creo haber leído lo mismo en muchos otros mensajes escritos en otras palabras.

 

Te invito a dejar tu reflexión. Considero que es un buen punto de partida para analizar en conjunto cómo estamos parados frente a las oportunidades.

 

Seguimos en contacto,

Sandra

 

 

 

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Respuestas a esta discusión

Mi opinión es que las oportunidades las tenemos que buscar , todo el tiempo tanto en redes laborales o sociales y herramientas que nos ayuden a actualizar.

Sí, a mí también me llamó la atención precisamente esa frase y lo planteé hace unos días como discusión bajo el título de "La oportunidad ¿se espera o se busca?"

Es evidente que si a más de uno nos llama la atención, es porque pone en palabras un tema recurrente en Teletrabajador, a lo largo del tiempo.  Y es la creencia que tienen muchas personas de que por pertenecer a esta Red automáticamente el teletrabajo va a llamar a su puerta y en mi opinión no es así... Hay que desarrollar capacidades, capacitarse, leer mucho, buscar, socializar... en fin, que hay un largo camino para recorrer.

Espero que podamos conocer otros puntos de vista, porque pueden resultar esclarecedores tanto para nuevos miembros o para los que están desde la primera hora en esta Red.

Saludos!!

¡Increíble!

No había leído tu post.. qué coincidencia y qué sincronización.

 

Sin lugar a dudas la actitud y la voluntad que imprimamos de forma personal sera la base de nuestro exito personal. Sin embargo creo que una cuota de suerte u oportunidad es mas que necesario ya que estar en el lugar preciso en el moemnto adecuado es impresindible. La sumatoria de veces que no podemos encontrar nuestros objetivos cumplidos a la larga logran desmotivar y quedar a la espera de esa cuota de fortuna. Se debe tener un caracter muy fuerte y muy constante para poder superar estos momento. Es muy complicado poder opinar genericamente en estos tipos de temas.

Saludos

Gustavo Berton

Hola!!

Leyendo creo entender que más allá del teletrabajo muchas veces hemos esperado" esa oportunidad"; creo que lo mismo ocurre cuando hemos estudiado una carrera y no podemos aplicar nuestros conocimientos en los ámbitos que nos gustan. Eso me ha pasado mucho en la parte de hotelería y turismo, me ha costado mucho ir escalando...ahora me ocurre con la parte contable, soy estudiante pero no encuentro la oportunidad de cambiar de la atención al cliente hacia la parte administrativa/contable. Cuesta muchísimo, porque como siempre, la experiencia es un requisito que es solicitado. Sin embargo las esperanzas no las pierdo, y espero poder encontrar un trabajo en el área antes de recibirme para poder ir aplicando mis conocimientosy no olvidarlos( que es lo que a veces ocurre ..). Creo al igual que el resto que no hay que esperar que las oportunidades lleguen, hay que buscarlas y todo el tiempo, tener en cuenta a los contactos, comentar lo que buscamos. ...Por lo demás creo que la suerte ayuda mucho.

Con respecto al teletrabajo yo estoy comenzando, les cuento, como representante comercial de un portal de alojamientos turísticos buscando nuevos participantes. Es muy nuevo para mi, y también me está ayudando a pulir otras áreas mías que hasta el momento no había tenido la oportunidad de desarrollar.

Por lo demás PERSISTENCIA+ATENCIÓN+CONTACTOS+SUERTE!!

Saludos

Natalia

"Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan" (Voltaire)

Esta frase me gusta mucho y desde mi punto de vista resume claramente mi concepto de cómo se relacionan la Suerte y las Oportunidades.

 

Por otra parte, volviendo al momento en que leí la presentación de Cecilia, recordé un texto que había leído hace poco tiempo en el blog de Andrés Ubierna. En ese texto se habla de Optimismo. ¿Y qué relación tiene con "esperar las oportunidades"? Bueno, creo que la actitud es la base sobre la que construimos nuestras acciones.  Comparto este material con vos ya que contiene incluso algunas prácticas para fortalecer la actitud positiva, ¡espero que lo disfrutes y lo valores!

 

El optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos. Es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables.

El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosos e, incluso, a tener mejor estado de salud física. De hecho, uno de los resultados más consistentes en la literatura científica es que aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo y esperanza (ambos tienen que ver con la expectativa de resultados positivos en el futuro y con la creencia en la propia capacidad de alcanzar metas) tienden a salir fortalecidos y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresantes.

Hasta aquí, lo que leí en Psicología Positiva, y desde allí me dirigí a la página del “filósofo estratégico” Max More (¡qué nombre y qué título ¿no?!, vale la pena investigar su pensamiento) y me encontré con la siguiente frase:

Optimismo: El combustible de los héroes, el enemigo de la desesperación, el creador del futuro.

Para diferenciarlo del optimismo ingenuo, en uno de sus artículo, More habla del Optimismo Dinámico, al que define como una actitud positiva y energizante [usa la palabra: empoweringhacia nuestras posibilidades individuales y colectivas.

Es más, este optimismo se puede aprender… y dadas sus virtudes para nuestra vida en general y el trabajo en particular, imagino que te estarás preguntando “¿cómo?”… y la respuesta es: cultivando ciertas prácticas.

Así que, para los que quieran aprender optimismo, aquí van las prácticas que propone More parafraseadas libremente, que pueden resultarte algo conductistas pero de utilidad como orientación:

 

INTERPRETAR POSITIVAMENTE LAS EXPERIENCIAS

  • FOCALIZARSE: Poner énfasis en los aspectos divertidos, constructivos y no limitantes de la vida.
  • ABSTENERSE DE LA QUEJA: Evitar la queja y el “lloriqueo” inútil sobre las dificultades que enfrentemos. Aceptar al mundo tal cuál es y no quejarse de “lo injusta” que es la vida.
  • CUESTIONAR LOS LÍMITES: Desafiar las creencias limitantes sobre nosotros, los otros y nuestra sociedad. Mantener una apertura creativa fundamental hacia las posibilidades futuras.
  • SENTIDO DE RESPONSABILIDAD Y ABUNDANCIA: En vez de sentirse obligado por los demás o las circunstancias, a hacer determinadas cosas, descubrir la libertad de elección para hacer lo que elegimos hacer. Reconocer que el mundo es un lugar repleto de oportunidades. Vivir “para”, en lugar de vivir “por”.
  • HUMOR: Ver los propios errores o dificultades con sentido del humor. Permitir que el humor saludable y propio de un buen carácter renueve nuestras perspectivas y disuelva el pensamiento dogmático.

INFLUENCIAR POSITIVAMENTE

  • RACIONAL: Utilizar la razón para conducir la vida, analizando las emociones y deseos, aprendiendo de ellas pero no permitiendo que ellas conduzcan nuestras vida.
  • AUTO MEJORA: Considerar que cada uno de nosotros somos como un proceso y estamos en continua mejora y no vernos como un producto terminado. Que la mejora no esté motivada por el miedo, sino por una imagen propia que nos inspira.
  • EXPERIMENTACIÓN: Probar con frecuencia nuevos enfoques, buscar formas distintas de alcanzar los objetivos, y tener la voluntad de asumir riesgos calculados.
  • AUTO CONFIANZA: Creer con convicción que tenemos la capacidad de sacar algo bueno de toda experiencia, aún de las más dolorosas.
  • RESPONSABILIDAD PERSONAL: Hacerse cargo de crear las condiciones para el éxito. Percatarse de las formas en las que contribuimos a que nos pase lo que nos pasa. Vivir en consonancia con los valores propios.
  • SELECCIÓN AMBIENTAL: Acercarse a personas y situaciones positivas y crear ambientes propicios. Buscar a personas que nos brinden respaldo e inspiración, y dejar a aquellos que nos desalientan, nos distraen y nos socavan la autoestima.

 

Muy buenas tus palabras.

Gracias por toda la información que estás compartiendo con nosotros.

Saludos

Natalia

excelente! oportunidad para autocultivarnos y compartir, eso es lo que he persivido hasta el momento a traves de ustedes....muchas gracias!
Siguiendo el tema, en cuanto a optimismo,resulta muy gratificante el aprender a aceptar pues ello nos ayuda a comprender y de esta manera optimizar nuestro proceder que se traduce en satisfaccion o lo que es para mi exito!

Coincido totalmente, en que las oportunidades no se esperan!!!!! Se buscan!!!!!! Incluso... SE CREAN!!!!!!!!!!

Todo en la vida cuesta... y es imperativo trabajar, a veces sintiendo que no logramos nada... para poder conseguir lo que anhelamos.

No es fácil sacar adelante un emprendimiento propio, y en el comienzo cuesta el triple... y cuando llegamos, tampoco debemos dormirnos en los laureles!

Hola Sandra! Te cuento que en mi experiencia personal pensaba igual que Cecilia. Pero hoy estoy convencida de que hay que buscar las oportunidades y si no existen según el ámbito se pueden generar.  Quizas lo más dificil es elegir qué hacer ó por donde empezar a buscar.

 

Saludos

Natalia

Excelente el texto de Sandra que comienza con la frase de Voltaire, creo que es un resúmen del todo.

Hace unos días, chateando, le hice a un amigo una síntesis de mi vida.

Mis palabras fueron: "Mi primer trabajo fue en una industria en donde empecé de abajo y llegué a ser administrador. Mi segundo trabajo arrancó un poco más arriba, como administrativo y llegué a ser auditor. En el tercero ya inicié con un cargo ejecutivo pero... finalmente soy freelance y busco armar mi propia empresa".

Luego de escribirlo me llamó la atención y lo copié para reflexionarlo y he aquí mis conclusiones.

En primer lugar creo que la suerte no existe. Uno a veces cree que un trabajo le llega porque tuvo suerte y no es verdad. Si nos ponemos en el lugar de la persona que nos vino a buscar nos daremos cuenta que no es así.

La persona que vino a nostros no vino por azar sino porque algo de nosotros le llamó la atención, le gustó o le pareció acorde a lo que quería. Generalmente esto coincide con alguna parte del curriculum que hizo que al tío en cuestión le "cayera la ficha" o algún trabajo en especial le gustó mucho.

En segundo lugar, como dice la canción de Serrat basada en un poema de Machado, "caminante no hay camino se hace camino al andar". El camino lo hace uno según lo que vaya aprendiendo de sus experiencias y en ese recorrido es cuando se encuentran las oportunidades, solo tenemos que aprender a verlas.

A propósito de esto les dejo un cuento (resumido) que habla justamente de las oportunidades:

"Hubo una vez una creciente muy grande en un pueblo. El agua subió tanto que llegaba hasta el borde de los techos. Casi la totalidad de la gente había sido evacuada pero sin embargo Juan aún permanecía sentado en el techo esperando la oportunidad para irse de allí, rogándole a Dios que lo saque de esa situación.

Estaba sumido en la oración cuando pasó un bote cargado de gente, los últimos habitantes que quedaban. El bote estaba maltratado por el tiempo, con la pintura resquebrajada, la madera de los asientos sucia y había un chico agachado sacando agua del piso con una lata para que no se hunda.

El remero arrimó el bote al techo donde estaba Juan y uno de los hombres le gritó que se subiera rápido así seguían su viaje a tierra firme.

Juan pensó que a ese bote de "porquería" no iba a subir. Se iba a ensuciar los pantalones al sentarse y se iba a mojar los pies. Pensó en seguir "esperando la oportunidad" por lo que le dijo al hombre que sigan, que él estaba esperando por otros que lo iban a ir a buscar.

Finalmente, el bote se fue y Juan se volvió a sumir en la oración, pidiéndole cada vez más fervorosamente a Dios por su salvación. Mientras tanto, el río seguía creciendo y ya casi no le quedaba techo donde estar.

Al rato escuchó un ruido y vio que un tronco grandísimo pegó contra el techo donde estaba. Fue hasta él pensando en treparse y dejar que la corriente lo lleve hasta tierra firme. El tronco estaba atascado bajo las chapas por lo que necesitaría algo de trabajo para quitarlo. Debía arrancarle algunas ramas y empujar bastante. Entonces pensó que no, que no valía la pena tanto trabajo, que quizás no lo iba a poder quitar de allí además de seguro ya habría "otra oportunidad". Fue así que volvió a su sitio y siguió rezando.

Ya estaba anocheciendo cuando escuchó un ruido en el cielo. Al mirar vió que un helicóptero se acercaba a él y que lo iluminaban con un reflector. Le arrojaron una cuerda y uno de los  pilotos le gritó que se agarre fuerte que lo iban a subir.

Juan pensó que ni loco se iba a agarrar de la soga, que se podía caer, que se iba a lastimar las manos, entonces le gritó al piloto que se vayan que el estaba "esperando", que otros ya estaban por ir a buscarlo.

El río siguió creciendo y durante la noche el pueblo fue cubierto totalmente por el agua. Juan falleció ahogado.

Llegado al Cielo lo primero que hizo fue recriminarle a Dios por no haberlo salvado de aquel desastre a lo que éste le respondió: "te envié un bote y tu orgullo no te permitió salvarte, luego te mandé un tronco y tu pereza no te salvó, finalmente te envié un helicóptero y tu miedo no te permitió salir de allí. Por tu orgullo, pereza y miedo las oportunidades te pasaron al lado y ni las viste, así que no me recrimines nada pues tu mismo fuiste el culpable."

Conclusión: hay que saber y aprender a interpretar lo que nos pasa por al lado, quizás donde menos esperemos esté nuestra "salvación".

Saludos a todos!

Miren lo que provocó la frase, tan simple y tan sencilla, que dejó Cecilia y la inquietud de Sandra en hacer un análisis "en conjunto". Un sinfin de comentarios (bastante variados), reflexiones a granel, anécdotas, hasta un cuento (excelente Miguel Tuyaré). Buenísima la nota de Natalia apoyando, en parte, los dichos de Cecilia. Me gustaría una ampliación del pensamiento, volcado por la misma Cecilia, una razón más profunda por la cual emitió esa "esperanza". Entonces nuestra opinión podría ser más equitativa. Nuestros dichos suenan a presentar a Cecilia (autora de la frase), como "cómoda", sin intento de otras alternativas para no "esperar una oportunidad" y "salir a buscarla". Me gustaría contar mis experiencias, pero podría insumir demasiado tiempo y todos estamos limitados del mismo. Voy a tratar de resumir. Durante el tiempo que me desempeñé, en todos y cada uno de mis trabajos (en especial en uno) puse y me sucedió mucho de lo que aquí se señala: "...desarrollar capacidades, capacitarse, leer mucho, buscar, socializar...", "...actitud y voluntad...", "...no hay que esperar que las oportunidades lleguen, hay que buscarlas y todo el tiempo...", "hice camino al andar" me super especialicé: cuando todavía la informática "estaba en pañales", yo estudié esa disciplina (desde el año 1993). Empecé de abajo (tal como señala Miguel) y llegué a los primeros escalones de la empresa. Pero, ¡oh! casualidad (o causalidad?) por obra y gracia de un gobernante, deciden "achicar" las instituciones financieras (trabajaba en un banco de provincia) y nos "proponen retirarnos" a algunos (despidos encubiertos), para que otros queden. (Ya termino, no me reten). Al final la empresa o banco se reflota, nosotros (200 tontos que habíamos puesto todo para quedar) no encontramos con un retiro de "mala muerte", sin una jubilación que nos asista, y "arreglate como puedas". De hecho, algunos encontramos trabajo medianamente fácil, pero otros se "murieron" en el intento. Hoy muchos de los que quedaron, ganan suculentos sueldos y nosotros, "tristes jubilaciones" (los que pudimos acceder). Conclusión y moraleja: yendo a los dichos: "no por mucho madrugar, amanece más temprano". La suerte existe. De hecho, "hay que buscarla", "no dejarla pasar" (como en el cuento de Miguel), acompañarla, retenerla. Pero, hoy les diría que, Cecilia no está tan equivocada y como mencioné al comienzo, falta la ampliación de su dicho. Me parece que no quiso decir: "me quedo de brazos cruzados, esperando una oportunidad". Todos sabemos que: al buen trabajo, a la buena oportunidad, a lo ideal, no se accede fácilmente. Podemos especializarnos en tantas cosas y no damos en la tecla (como nos cuenta Natalia). Todo es muy relativo. Insisto, sería importante conocer más porqué está "esperando una oportunidad", ahora ya, la "famosa" Cecilia. ¡Ufff!!! creo que por hoy (por suerte) terminé.

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