Obviamente, la respuesta no puede ser una sola, ya que cada uno de nosotros nos desempeñamos en especialidades diferentes. No será el mismo lugar para un/a asistente que se dedique a transcribir temas legales con el/la que se especialice en traducciones literarias; ni es lo mismo si nos dedicamos a actualizar agendas on-line que si nos especializamos en actualización de páginas de internet.
Pero es comprensible que, al comenzar, uno necesite encontrar ESE primer cliente, para sentir que efectivamente comenzamos en este camino virtual.
Pero ¿COMO?
Puedo darles algunos lineamientos generales:
- actividades PASIVAS: el sitio, propaganda en revistas - no el mejor camino si necesitamos un cliente YA.
- actividades ACTIVAS: salir a buscar el cliente - hacer una lista de gente que nos conoce en forma personal y conoce como trabajamos profesionalmente. Esta gente, que conoce nuestras habilidades es la que mas rápidamente nos contratará como un proveedor confiable. ¡A no olvidar a los propios empleadores! Para borrar gente de la lista siempre hay tiempo, y el propio empleador puede ser el cliente ideal. Lo fué para mi durante 2 años y me dió esa base que necesitaba para arrancar.
- efecto de actividades ACTIVAS: la referencia boca a boca de un cliente actual a sus conocidos - ¡la mejor de las propagandas!
NOTA: ojo con los familiares. Son excelentes como familia, pero nos pueden tirar abajo el ánimo al no comprender lo que realmente hacemos, por que no nos conocen en un entorno comercial. Cuento lo que me pasó a nivel personal, hace varios años cuando comencé con esto:
Como asistente ejecutiva de diferentes gerentes generales, estaba habituada a HACER trabajos y hacer que otros cumplan con sus trabajos, pero nunca a "venderme" a alguien que no me conociera, por lo que decidí (ante la total falta de experiencia propia y ajena) hacer mi primeras pruebas de "marketing" con mi familia y amigos. Que fiasco! Desde pasarme horas tratando de explicar algo virtual a quienes poco o nunca tocaron internet, a explicar como se hacen los trabajos a distancia - la respuesta fue siempre la misma: cara de "ajá... mirá vos... de que estará hablando esta mujer...".
Cuando finalmente decidí cambiar de estrategia y tirarme a la pileta hablando a otros profesionales sobre lo que hacía, la respuesta fue otra: para aquellos que no usaban internet mi trabajo era una rareza - dejé la inquietud, y seguí con el próximo - hay conceptos que tienen que madurar en la cabeza del cliente, y forzarlo no le sirve a ninguno de los dos; para los pocos (de aquel entonces) que si usaban internet y sus herramientas me convertí en una buena alternativa de solución a sus problemas - fueron y siguen siendo excelentes clientes y contactos de referencia.
Y ustedes, ¿en que punto están? ¿Han realizado una lista de potenciales clientes? ¿Los categorizaron o aguparon por tipo de actividades? ¿Que dificultades encuentran?
Hablemos...
Virtualmente,
Sandra Handley